La marca Costa Blanca es símbolo de calidad de vida, un gran parque temático de sensaciones y emociones naturales al servicio de su disfrute. Muchas son las señas de identidad que nos caracterizan: sol, color, mar, gente abierta y productos insólitos. Cultivados y elaborados en distintas zonas geográficas de Alicante, cuentan con ese sello de calidad que garantiza un proceso mimado y selecto hasta que llega a cualquier mano. Los productos alicantinos con denominación de origen son los Vinos de Alicante, las Bebidas Espirituosas Tradicionales, la Uva Embolsada del Vinalopó, los Nísperos de Callosa d´en Sarrià, Jijona y Turrón de Alicante y Cerezas de la Montaña de Alicante.

Aún siempre enmarcado en la Navidad, el turrón de Alicante y Jijona se puede disfrutar en cualquier época de año. De origen árabe, el turrón es manufacturado en la localidad de Xixona con materias primas autóctonas. Se denomina “turrón duro” al de Alicante y “turrón blando” al de Jijona, ambos con un porcentaje mayor o menor de almendra, según categoría, y una proporción de miel pura de abeja que le da esa característica tan especial.

El níspero de Callosa d’en Sarrià se cultiva en varios municipios de La Marina Baixa y en el Valle del Algar-Guadalest. De color anaranjado y piel fuerte, tiene una pulpa amarillenta de sabor dulce y ligeramente ácida, desprendiendo un aroma característico. Al natural, en almíbar o en zumo, esta fruta de primavera es, sin duda, un auténtico placer.

Agost, Hondón de las Nieves, Aspe, Monforte del Cid, La Romana y Novelda son las localidades que acogen la uva embolsada del Vinalopó. Con un proceso especial y minucioso de selección, cubriendo con una bolsa de papel de celulosa las uvas hasta su recolección, se consigue un producto que se comercializa en dos categorías, extra y primera, una uva viva y de altísima calidad. Hoy son la base de la celebración de cualquier Nochevieja y de sus doce campanadas.

De rojo carmín seductor a rojo intenso y con un valor nutritivo considerable, las cerezas de la montaña de Alicante adquieren unas características muy especiales. Su tamaño y su exquisito sabor le distinguen del resto de productos. Estos cultivos tradicionales se dan en el norte de la provincia de Alicante, Planes, Almudaina, La Vall d’Alcalà, La Vall de Laguar o Vall de Gallinera a más de 900 metros de altitud. Las variedades que marcan su consejo regulador son burlat, tilagua, planera, nadal y picota. Su consumo óptimo se da entre los meses de abril y julio.

Cuatro son los productos que ampara el consejo regulador de las bebidas espirituosas de Alicante: el cantueso alicantino, bebida que se obtiene de la destilación de la flor y el pedúnculo de la planta de cantueso en alcohol neutro; el herbero de la sierra de Mariola, una combinación de hierbas recolectadas en la sierra del mismo nombre, maceradas en alcohol, manzanilla, hinojo y salvia; el anís paloma de Monforte del Cid, una destilación del anís verde y/o anís estrellado; y el aperitivo de café licor de Alcoi  consistente en café arábica de tueste natural destilado.

Los vinos de Alicante, cada vez más reconocidos y premiados, poco a poco se van incluyendo en las cartas de los más afamados restaurantes internacionales. Las condiciones climáticas y la amalgama de variedades y elaboraciones, hacen que nuestros caldos aporten todo ese sabor mediterráneo a su boca. La uva Monastrell en el tinto de Alicante; el Moscatel de la Marina Alta, fresco dulce e intenso; los vinos nobles y añejos como el Fondillón, joya indiscutible de nuestra historia, o los burbujeantes espumosos para refrescar y divertir las especiales veladas mediterráneas.